lunes, 22 de marzo de 2010

Miedo a lo desconocido.

Sentir aversión por lo que uno no entiende es una de esas reacciones inmediatas típicas del ser humano. Uno puede caer muy fácil en ello, y realmente, hay que entrenar para no hacerlo, porque hay pocas cosas más cobardes e injustas que éso.

De vez en cuando me intereso por leer lo que se escribe sobre la música en diferentes medios, ya sean blogs, webs musicales, prensa escrita, o incluso comentarios que uno puede leer aquí y allá, y constantemente detecto ese miedo a lo desconocido.

Me impacta mucho leer comentarios tan destructivos como los que de vez en cuando leo. Por poner un ejemplo, en mi época como guitarrista de Russian Red, quedé bastante horrorizado sobre ciertos comentarios referentes a su música, y lo que es aún peor, a su persona. También he leído críticas musicales sobre discos que me han hecho lo que soy ahora, impregnadas de un completo desconocimiento de lo que se está hablando.

En general sucede que las cosas que logran mayor éxito entre el público, también suelen lograr mayor aversión. La envidia, desde luego, es una de las primeras causas y aún así, añadiría que se debe también al hecho de querer destruir lo que uno no entiende, a modo de autodefensa. Es en cierto modo parecido a lo que sucede con las personas que tienen aversión a los extranjeros y a los homosexuales, por poner un ejemplo.

Es muy razonable, y muy lícito, que algo no te guste, que no sintonice con tu sensibilidad, y uno es libre de expresarse como quiera y cuando quiera (y yo lo estoy haciendo ahora mismo), pero cuando uno lo hace de ese modo, tirándolo abajo de un plumazo, rozando el insulto (o tocándolo), usando expresiones como "odio a tal grupo", o "detesto a tal artista", denota una carencia significativa en la persona en cuestión. Y también una falta de respeto hacia mucha gente.

Hace tiempo que he aprendido que los prejuicios son una de las cosas más nocivas en el ser humano, y también una de las mayores causantes de nuestra infelicidad, y por lo que a mí respecta, cuanto más lejos mejor. El radicalismo y pensar que lo de uno es lo mejor (ejemplo de ello serían los fans de una banda que inmediatamente consideran inferiores a todas las demás bandas) es igualmente propio de personas necias.

Afianzarse en el odio es barato y estúpido; criticar destructivamente algo que uno no entiende o no comparte, es igualmente estúpido, porque en el mundo existen tantos tipos de personas como número de las mismas, y ha de haber música para todas ellas, y ésta ha de ser respetada. A día de hoy me asiento tranquilamente en mi sitio, y recibo con positividad todas las cosas de la vida; uno no es más feliz por tener más, sino por apreciar lo que tiene, y la primera manera de lograrlo es manteniendo una actitud positiva ante las cosas nuevas y viejas. Y si no, que se lo pregunten a mis gatos, ¡ésos sí que son listos!.

2 comentarios:

La gata en el espacio dijo...

Me gusta mucho lo que has escrito Manu. Creo que es una descripción serena de un mal que nos rodea a diario. Todos conocemos críticas a flancos débiles, lejanos, o simplemente, motivadas por una áspera envidia. Creo que es una niebla maligna que empequeñece las grandezas, la diversidad, la belleza. Un abrazo. Eva

Diego dijo...

Me gusta Manu, podemos utilizar este artículo para nuestra defensa en muchos casos..jaja

Besos