lunes, 8 de junio de 2009

Por la noche.

Conciertos vacíos. Ver como otros despuntan mientras tú sigues ahí. Ellos llenan salas pero tu manager sigue teniendo que pelear para que apenas puedan dejarte tocar. Trabajar y trabajar, pero no tener resultados tangibles. Todas esas cosas hunden el ánimo de uno, lo sé. Hacen que te plantees las cosas, y que te preguntes a ti mismo si no has tenido ya suficiente.

Pero no, hay algo que hace que nunca sea suficiente. Hay algo que está por encima de todo eso, y es el profundo placer de hacer música. De disfrutar haciendo algo en lo que uno cree, por encima de todo, y de todas las cosas. Es un sentimiento mucho más profundo que el éxito o la popularidad. Admito que a veces es difícil discernirlo entre tanta presión por querer salir adelante, tanto hablar de aquello como si de un producto se tratase: contar las entradas vendidas en cada concierto, las entradas recibidas en el myspace... todo ello te distrae de ese sentimiento hondo, pero cuando consigo abstraerme, es como si entendiera perfectamente qué hago aquí y por qué seguimos, a pesar de todo. Es algo que te hace temblar por dentro y por fuera, y que lo llena todo, y que me hace saber que estaré ahí siempre, con éxito o sin él.

Hoy (o mejor dicho, ayer) fue el cumpleaños de Javier, batería de Havalina. He estado pensando en qué regalarle, y de momento, creo que el mejor regalo posible es hacerle saber que él es muy responsable de que yo sea un tipo tan feliz y me sienta tan contento con todo esto que estamos haciendo, y que nos está pasando. Nunca ha sido fácil, y no creo que lo sea jamás. Siempre hemos nadado contra corriente, siempre hemos hecho lo que creíamos a pesar de todo y de todos, y nunca hemos sido verdaderamente apoyados por la prensa, los medios, o la masa en general. Nunca ha habido un camino fácil que recorrer. Pero ello no ha hecho que nos vengamos abajo, sino más bien todo lo contrario. Nos ha enseñado que hay un camino, y sólo uno, y es el que uno siente que debe tomar, aunque sea el camino largo y difícil. Es un camino bello, sin embargo, del que estamos disfrutando. Somos gente feliz. Tenemos algo tocando que creo que muy pocas bandas tienen.

Estoy muy orgulloso de todo y de todos, y muy agradecido a toda la gente que hace que todo esto sea posible. Los que vienen a vernos tocar, los que nos escriben para decirnos lo mucho que aprecian nuestra música. En definitiva, la gente que te hace saber que estás cumpliendo la misma función hacia ellos que otros (tus artistas favoritos) han cumplido hacia ti. Que estás cumpliendo con tu labor en la música, haciendo que la rueda siga, contribuyendo a una causa. Que eres un pequeño granito de arena dentro de una montaña enorme. Compararse con los demás granos de arena no tiene sentido. Cada uno tiene su camino, su función. La envidia es un sentimiento malsano que quiero mantener alejado de mí. Disfrutemos del momento presente, sigamos haciendo música, para nosotros y para quien la quiera escuchar, que poco a poco y por suerte, comienza a ser cada vez más y más gente.

De nuevo, y sin querer parecer pesado o demasiado afectado, gracias a todos por todo. Los de dentro y los de fuera de todo esto, a todos mi más sincero agradecimiento.

6 comentarios:

replicantergc dijo...

Ánimo y seguid así.

Yo os descubrí hace poco, pero me encanta vuestra música/letras, así que sabed que habrá por lo menos uno más siguiendo vuestra evolución.

Hoy mismo encargo el Imperfección :)

De nuevo, ¡ánimo!

saudade dijo...

Emocionante, como siempre!
Sois grandes Manu.
A seguir.

moonriver dijo...

Hoy quería ver una película, así que he entrado en la Guía del Plus para ver la programación y se me ha puesto una descomunal sonrisa de idiota al ver que, de hilo musical, sonaba "Lejos de tu cama". No sé quién será el responsable de esta fantástica elección musical, pero me ha alegrado la tarde con la idea de que, después de todo, puede que algo esté cambiando en el panorama musical de este país.

Gracias a vosotros por seguir vuestro propio camino sin preocuparos de nada más que de hacer buena música. Y nunca olvidéis que hay mucha gente que adoramos vuestras canciones y que nos cabreamos cada vez que nuestra agenda no nos permite veros en directo. La fama, el dinero y todo lo demás es deseable, pero no da la felicidad si no deriva de lo que realmente quieres hacer. Así que seguid como siempre y no os vendáis nunca al éxito fácil y la música pegadiza pero insustancial.

Torrente dijo...

Encantado fui a ver a Vetusta Morla al teatro Circo Price el día 30 de abril. Lo que no sabía es que ese día habría un antes y un después porque conocí a Havalina, un grupo que para nada me dejó indiferente. Lo de Vetusta ya me lo sabía, era la tercera vez, y no me iba a soprender, si a gustar, pero no sería un shock como la primera vez. El shock lo tuve con Havalina y todavía dura... El mismo día me hice con Imperfección a la salida por 12 euros. Poco despues con Junio, por 10'95. Vaya par de joyas. Prefiero el último por el sonido de la guitarra, dura, áspera, contundente, el sonido compacto del grupo y las letras oscuras, entendibles, no puedo dejar de ponérmelo en el coche, en casa... Gracias.

Manuel Cabezalí dijo...

Gracias a vosotros!

Alguna gente vino y me dijo sobre este post que le parecía como demasiado pesimista, o triste, o algo así, pero creo que es todo lo contrario. Últimamente hago esta clase de cosas sin pensar demasiado, según me salen, y ésta la hice una noche en que estaba completamente inspirado y feliz de seguir en este proyecto.

Abrazos!

Raúl García Campos dijo...

¡Ya lo he recibido! Sonando vuelta y vuelta.

Quiero no cansarme nunca de escuchar un disco tan bueno...