miércoles, 25 de marzo de 2009

YA ESTÁ....es niño!!!!

Sí, sí..... ya ha visto la luz.

Nuestro pequeño imperfección ya ha salido del horno.
Este lunes 30, puede que lo encontréis en las tiendas (eso esperamos), pero mientras tanto, aquí os dejo otra opción para comprar el disco....:


Y ademas, también os dejo un link con el concierto que dimos en radio3.


Y seguimos dándolo todo..........

viernes, 20 de febrero de 2009

Cinco discos que inspiran "Imperfección"

Kyuss - Welcome to Sky Valley (1994)


Para aquellos que nunca hayan oído hablar de esta asombrosa banda norteamericana, se trata del proyecto en el que Josh Homme, ahora más conocido por ser el líder de Queens of the Stone Age, empezó su carrera musical. Allí sólo tocaba la guitarra, y uno puede apreciar claramente ese sonido grueso y oscuro que tanto le caracteriza.

El sonido de las guitarras en Imperfección se ha nutrido mucho de esta fuente. Aproximadamente en la mitad de los temas la guitarra está afinada de un modo muy similar a cómo Josh Homme parece tener afinada su guitarra en este disco, es decir, en un Do abierto. Lo cual quiere decir que la sexta cuerda, la más gruesa, está afinada dos tonos más grave que si se tratase de una afinación estándar. Tan extremista es esta afinación que de hecho a principios del año pasado me compré una guitarra única y exclusivamente para usarla de este modo.

Kyuss es, por suerte o por desgracia, una de esas bandas que se han popularizado varios años después de su desaparición. Yo mismo no los descubrí hasta hace bien poco, gracias a mi buen amigo y compañero de fatigas Alberto Rodrigo. A él le debo el haber descubierto a la que para mí es una de las bandas con más carácter y más peso de la historia del ROCK. Y digo ROCK con mayúsculas, porque para mí Kyuss es eso, y éso es lo que hemos querido para éste nuestro nuevo disco: muros de guitarras, oscuros y gruesos.


My Bloody Valentine - Loveless (1991)

El disco que no he podido dejar de escuchar desde que descubrí a esta banda hace ya bastantes añitos. Loveless es el disco escrupuloso y perfecto por excelencia, toda una joya de sonido, producción y espíritu de la mano de la que me atrevo a aventurar que es una mente enferma: Kevin Shields.

Si tuviera que quedarme con un tema sería con Come in Alone, y creo que lo tuve muy en mente a la hora de componer y producir temas como Sueños de Esquimal o Imperfección. Esa pared de sonido a la que cuando uno se acerca, descubre que no es pared sino "cerca", y te atrapa y te sacude, y ya no puedes salir.

Loveless, al igual que Welcome to Sky Valley, no es disco fácil ni complaciente. Uno no llega a apreciar su verdadera dimensión hasta no haberlo escuchado varias veces, e incluso muchos años después, todavía siguen apareciendo matices nuevos que habías pasado por alto. Ésto es lo que, bajo mi humilde punto de vista, define a la buena música, la que no caduca: exige un compromiso por parte del oyente. Ésto también lo hemos buscado permanentemente en la gestación de nuestro álbum. Soy consciente de lo difícil que es conjugar algo así con la velocidad a la que sucede todo hoy en día, y la poca atención que mucha gente parece mostrar hacia las cosas que no son evidentemente fáciles y/o atractivas, pero honestamente, me da igual. Este disco está hecho para la gente que quiera escucharlo; para todos los demás, amantes de lo fácil y lo superficial, ya hay un montón de productos rápidos mucho más "cool" que nosotros circulando por ahí, y es una muy fea competencia en la que no deseamos entrar.


The Cure - Disintegration (1989)

Hace poco leí en la Wikipedia unas supuestas declaraciones de Robert Smith en las que hablaba de cómo, mientras ellos estaban encerrados en el estudio creando Disintegration y pensando que estaban haciendo la obra maestra de sus vidas, su compañía de discos, a medida que iba recibiendo adelantos del álbum, iba mostrando cada vez más rechazo hacia el mismo, porque no veían que aquello fuera a ser comercialmente viable.

Disintegration es un claro ejemplo de cómo la industria y los tipos que la manejan pueden llegar a equivocarse. No sólamente creo que ha quedado más que demostrado que, efectivamente, se trata de una obra maestra, sino que además, fue el álbum que realmente disparó a The Cure a nivel de popularidad y ventas. Personalmente es un dato que me alegra, y en lo que siempre encuentro un pequeño rayo de esperanza.

Recuerdo ver el videoclip de Lullaby con 9 añitos, y cagarme de miedo. Y sin embargo, era una de esas cosas que a uno le producen miedo, pero a la vez le atraen. En concreto, la canción que cierra Imperfección, titulada Miedo al Agua, creo que es la que más influjo ha recibido de la susodicha banda inglesa. Y al igual que la tentación que superaba al miedo de sacar la cabeza de detrás del cojín cuando ponían Lullaby en televisión cuando yo era pequeño, Miedo al Agua habla sobre el miedo a tirarse al agua y a sumergirse en lo desconocido, pero que siempre es superado por el impulso a hacerlo. Y al final éso mismo es lo que precisamente nos hace ser humanos e imperfectos, y de eso mismo es de lo que habla Imperfección.


Soundgarden - Superunknown (1994)


Recuerdo que uno de mis primeros periplos en esto de tocar la guitarra se dió con mis 12 añitos, cuando un día mi hermano mayor sacó las letras de Superunknown y me pidió que le acompañara. Ni él sabía cantar, ni yo sabía tocar la guitarra, y menos aún un solo acorde de ese disco. Pero improvisamos, según lo que vagamente recordábamos del álbum, y más vagamente aún a partir de nuestros más que escasos conocimientos.

Superunknown fue ese dico que un día trajo mi hermano a casa, y que yo tanto escuché años después. Especialmente a mis 17-18 años, Soundgarden era una de esas bandas que no podía parar de oir. Y sin embargo, poco tiempo más tarde, paré. Supongo que quise dejar de lado todo aquel rock oscuro que había marcado mi adolescencia, quizá por aquello de querer madurar y cambiar de tercio, y de ahí que surgieran álbumes de Havalina Blu como From Bed to Bed o A Woman or Two, donde creo que la carga era algo más ligera.

A principios del año pasado, cierta situación personal me llevó a volver a poner este disco, y así fue como empezó todo. Probablemente haya sido mi disco más escuchado del 2008; hasta me tomé la molestia de escribir una entrada en este blog sobre el mismo. De algún modo, hemos vuelto a nuestra adolescencia con Imperfección, estamos sonando más o menos como aquellos grupos que nos flipaban cuando Javier Couceiro y yo nos conocimos tocando la guitarra en una plaza de Malasaña, hace ya casi 13 añitos.


Muse - Absolution (2003)

Si bien es cierto que Muse ha sido el típico motivo de debate entre Javi yo (porque a él le vuelven loco y a mí siempre me ha parecido que a veces resultan demasiado cargantes y hasta un poco cursis) hay que decir que son, sin duda, en lo que a sonidazo, producción y directo, el grupo a tener en cuenta en el panorama rock actual.

Muse me ha servido de ejemplo y referencia sobre todo en lo referente en cuestiones menos emocionales y más técnicas. Los he tenido en mi cabeza a la hora de mezclar y masterizar, y los sigo teniendo en mi cabeza cada vez que nos enfrentamos a un directo, porque buff, señores, vaya directazo. Eso sí que es sonar como una apisonadora. Y que conste que muchas de las cosas que hacen me pueden llegar a parecer incluso horteras, pero ante tal derroche de calidad, poco importan mis gustos. Uno tiene que saber dejar de lado sus prejuicios cuando la ocasción lo merece: sencillamente me quito el sombrero, y me paro a pensar, y creo que en mi vida he visto a una banda sonar así. Chapó.

martes, 17 de febrero de 2009

Havalina v 5.0

Aproximadamente a finales del verano pasado me llamaron para asistir como invitado a un programa de radio online, en calidad de "compositor" de Havalina. Tras los típicos saludos que se dan en los programas (esos que nunca quedan naturales porque se nota que ya ha habido más que saludos antes de eso) la primera pregunta que me hicieron fue: "Bien, bien, el otro día me puse a investigar un poco sobre Havalina, y resulta que tenéis cuatro discos en la calle. Cómo es posible que, con cuatro discos publicados hasta el momento..." Y más o menos ahí se cortó la frase, porque imagino que la propia entrevistadora se dió cuenta en ese instante de que más o menos me estaba viniendo a preguntar que a qué se debe que después de tanto trabajo y tanto tiempo aún no nos conociera ni dios, y a fin de cuentas estuviésemos en el mismo programa de radio donde suelen ser entrevistados grupos noveles, de esos que acaban de grabar su segunda maqueta, o que acaban de ganar el concurso de turno.

Que conste que no me hubiese importado en absoluto que hubiese finalizado la frase de esa manera. Es más, yo lo tengo muy claro, no conozco a muchas bandas que hayan producido tantas canciones como nosotros y que hayan quedado en la sombra: nunca fuimos el punto de atención de la gente de los medios, aunque tampoco sabría decir muy bien por qué. Así pasaron "Uncoloured Songs" en 2003, "From bed to bed" en 2005, "A Woman or Two" en 2006 y "Junio" en 2008, tocando de garito en garito para casi siempre pocas personas (aunque es cierto que alguna vez nos llevamos alguna que otra sorpresa muy agradable) y pensando y trabajando constantemente en cómo hacer un álbum mejor que el que acabábamos de publicar. Y que nos quiten lo bailao.

A día de hoy, al contrario que Havalina, he visto algunas cosas que han ascendido meteóricamente en muy poco tiempo. Algunas las he visto de lejos, y otras las vivo de cerca día a día, como por ejemplo en mi labor desde hace ya casi un año como guitarrista de Russian Red. Conozco más o menos cuáles han sido los factores que han fomentado ese ancenso, y de algún modo algo hizo que Russian Red estuviera en el lugar y el momento adecuados para funcionar, y me alegro que haya sido así, porque -aunque más indirectamente que si se tratase de mi propia banda- también me ha tocado a mí, y gracias a ello disfruto de cosas de las que de otro modo no podría disfrutar.

Desconozco, sin embargo, cuáles son los motivos que han faltado para que Havalina logre ese cierto éxito.Tampoco es algo a lo que suela darle muchas vueltas: a día de hoy, sólo sé con claridad que hay que estar trabajando en todo momento para seguir adelante, y no perder nunca de vista que lo más importante es hacer música de la mejor manera posible, y que el mercado es caprichoso, y que igual que yo no sé porqué Havalina sigue ahí mientras otros triunfan y llenan salas, Lourdes Hernández y yo tampoco sabíamos cuando empezamos a tocar por ahí juntos que Russian Red llegaría tan lejos. Claro que pintaba bien, pero podría haber sido perfectamente como tantas otras cosas que pintan bien y luego sólo se quedan en eso.

Imperfección, en concreto, pinta bien. Quizá ahora, en nuestro quinto disco, empecemos a conseguir hacer nuestro el momento, ya que hasta ahora el momento no ha venido a nosotros. Y entonces quizá todo este trabajo en la sombra haya merecido la pena (porque las tablas se notan, señores). O quizá no sea hasta el séptimo álbum que empecemos a tocar en salas llenas de gente que viene a vernos a nosotros, o quizá hagamos ocho álbumes y decidamos que ha sido suficiente esfuerzo para tan poca recompensa, pero lo que queda claro es que lo que dejamos atrás no es pequeño; es de hecho, muy grande. Si Mahoma no va a La Montaña, entonces tendrá que ser la Montaña la que vaya a Mahoma. Y ahora mismo La Montaña ya se encuentra en movimiento.

domingo, 8 de febrero de 2009

El Álbum Gatuno


Tras haber terminado todo el proceso de grabación, mezcla y mastering, si todo sale según lo previsto, Imperfección será publicado por Origami Records a finales de Marzo de este año. Ya estamos cerrando fechas de la gira que realizaremos a partir de entonces, y además, hemos subido algunos de los temas a nuestro myspace.

Terminamos una etapa y comenzamos otra, con muchísima ilusión y muchas ganas de trabajar.

lunes, 2 de febrero de 2009

Hasta pronto

El próximo jueves día 5 de Febrero doy mi último concierto como bajista oficial de la banda en la Sala Taboo. Han sido unos años geniales en este increíble proyecto que es Havalina, unos años de luchar contra viento y marea por seguir haciendo la música que nos gusta.
He querido resumir lo que ha sido este tiempo, lo que hemos vivido como grupo, de una manera objetiva, así como la influencia que ello ha tenido en mi decisión de salir del proyecto en uno de sus mejores momentos creativos.
Podéis leer el post aquí.

Gracias a todos los que nos habéis apoyado durante estos años. Me volveréis a ver antes de lo que creéis ;)

Nahúm García

jueves, 29 de enero de 2009

El Barco de Colegas

El otro día me llevé una gran sorpresa al encontrarme ésto:

(Fotografía de Javier Jodrá)

Los que estamos ahí, de izquierda a derecha somos: Sara Iglesias, Javier Couceiro, Manuel Cabezalí y Chema Mas. La banda se llamaba Soma y creo que ésa probablemente debió ser una de las últimas veces que actuamos en directo, en la fiesta del I.E.S. Cardenal Herrera Oria en el año 1999. Fundamos Soma cuando yo tenía 15 años, y por aquel entonces, ya era la tercera banda en la que me veía involucrado. Si ha pasado mucho tiempo o no, es cuestión de la perspectiva con la que se mire, 10 años no son mucho en comparación con ciertas cosas, pero en la vida de un tipo de 26 años, una década pesa bastante.

Desde entonces, ha pasado muchísima gente por mi vida, musicalmente hablando. Durante estos años me he cruzado con un montón de bandas y solistas que tenían un proyecto, y de un modo u otro peleaban por sacarlo adelante. Algunos aún a día de hoy siguen peleando por ello, y muchos de ellos llevan muchos más años que yo en esto; sin embargo, no deja de darme cierta nostalgia, cada vez que veo una foto de éstas, la cantidad de gente que en un momento u otro, se bajó del barco.

Durante estos últimos meses no han hecho más que llegarme noticias de gente que lo ha dejado. Leí un mail hace unos días de una lista de correo a la que llevo años apuntado, la del grupo madrileño Murmur, que decía que su cantante, Robert Williams, dejaba España y se volvía a su tierra natal, y que aquel sería su último concierto con ellos.

Murmur fueron compañeros de sello discográfico en la época en la que Havalina (entonces Havalina "Blu") militaba en las filas de Junk Records. Como nosotros, había muchos grupos más: Underwater Tea Party, Frida, Kodama, 6 PM, Inq, Melusa, y un largo etcétera, sólo por poner un ejemplo. Pues bien, de todos estos que acabo de nombrar, aproximadamente la mitad dejaron de tocar o me consta que poco a poco lo están dejando; todos ellos eran proyectos por los cuales sus miembros lucharon en su día, y seguro que, como yo desde hace ya muchos años, anhelaban poder dedicarse a ello, hacer de su música su forma de vida... Pero lo cierto es que el barco en que andamos subidos atraviesa una tempestad eterna, y es difícil mantenerse a bordo: en la cocina la comida no es muy buena, y es muy escasa si tenemos en cuenta la cantidad de tripulantes que viajamos; los camarotes son incómodos y muy pocos en proporción a todos los marineros del barco, y además, no paran de subir más y más personas a este mismo barco, que amenaza constantemente con hundirse y hundirnos a nosotros con él. El recuerdo de la tierra firme nos tienta una y otra vez, y no es de extrañar que haya tanta gente que, en un momento u otro, decida quedarse en tierra, o directamente tirarse por la borda.

En mi caso concreto, hace tiempo que decidí subir a este barco y no bajarme jamás. Es una decisión testaruda que me cuesta mucho trabajo mantener cada día, pero ahí sigo, después de 14 años desde que fundé mi primera banda, y supongo que no me va tan mal (ni tan bien...). Y hay gente que sigue ahí conmigo, tantos años después, como ese chaval con cara de buenazo al que apenas puedes ver en la foto porque entre la batería y yo le tapamos casi por completo, y al que después de 12 años desde que empezamos a tocar juntos, quiero y aprecio cada día más.

Pelear por lo que amo es lo más bonito que me ha sucedido jamás, hace tiempo que me di cuenta de eso. Es lo que nos hace mejores personas día a día, a todos y cada uno de nosotros. Muchas de esas personas con las que ahora me encuentro, ya tienen un estilo de vida distinto: decidieron bajarse del barco, bien porque realmente no había manera posible de mantenerse en él, bien por la comodidad de la tierra firme, o bien por no tener las suficientes agallas como para permanecer. Y sin embargo, un alto porcentaje de ellos, cuando nos encontramos en un bar después de años sin vernos, y les cuento a qué me dedico, me dicen que les doy envidia. A lo que suelo contestar que, para empezar, tampoco me va tan bien, que aún tengo que seguir luchando todos los días para mantenerme ahí y hacer progresos, pero que si tengo algo ahora, nadie me lo ha regalado: ha sido todo trabajo, y fe en mí mismo y en mis posibilidades. Y que, a fin de cuentas, de haber querido, ellos quizá aún estarían subidos en el Barco de Colegas.


domingo, 18 de enero de 2009

"Spanish Omelette, please"

Según he oído, el Eurosonic es un festival donde se dan cita bandas de toda Europa para tocar delante de un público mayoritariamente compuesto de promotores, managers, gente de medios, compañías discográficas y en general, gente de la industria. Al parecer, sólo un 10-15% de las entradas son vendidas al público normal. Es, en otras palabras, algo así como una feria de muestras de la música, un lugar donde las personas que supuestamente manejan esto, se dan cita para contemplar sus próximas presas, presumir de qué consiguieron hacer durante el año pasado, cuántos "sold out" hicieron las bandas de su catálogo durante sus giras, etc.

A este festival hemos venido a parar Russian Red, y ayer, ojeando el cartel, nos dimos cuenta de que éramos la única banda española del mismo. Nos hizo gracia el hecho de ser la única y sin embargo cantar en inglés. Es algo que me pareció extraño en un principio, pero luego fui comprendiendo poco a poco, porque, según lo que vi, no había ni una sola banda que no cantase en inglés. Y la gran mayoría pertenecía a países donde el idioma oficial no es en inglés, empezando por las bandas del país anfitrión, Holanda.

Son éstos y otros muchos detalles los que hacen que me alegre tantísimo de, en su día, haber tomado la decisión de dejar de escribir canciones en inglés, y hacerlo en la que es mi lengua natal, el castellano. Por supuesto que el inglés es un idioma bonito, y a mí personalmente me encanta practicarlo; tampoco voy a entrar en si es más fácil o más difícil, más meritorio o menos, componer en inglés o en castellano. Lo que sí sé es que cada vez que escucho la radio, o navego un poco por myspace, y escucho a tantos y tantos grupos no ingleses cantar en inglés, me alegro enormemente de haber tomado aquella decisión, porque hace que yo me crea a mí mismo, que mis letras sean un reflejo de mi persona, y no de alguien que intenta retratarse pero no consigue retratar a otro que no sea sí mismo intentando retratarse sin conseguirlo. Y ayer, mientras veía a bandas belgas, danesas, suecas, etc. todos con sus letras en inglés, me preguntaba hasta qué punto a ellos les pasaba lo mismo que a mí hace unos años, o si ellos conseguían verse a sí mismos reflejados en sus composiciones. Es cierto que ellos tienen el idioma inglés mucho más presente en su día a día (según he oído, aquí en Holanda muchos de los textos que se usan en carreras universitarias están escritos en inglés, por poner un ejemplo) pero igualmente, hay algo en ese idioma que usaste con tus padres cuando eras pequeño, o mientras jugabas con los niños de tu vecindario que no se puede reemplazar y que es inseparable de uno mismo, por muy frecuente que sea el uso que se le de a otras lenguas.

Y espero que esto conteste para siempre a la pregunta eterna de porqué Havalina dejó de cantar en inglés :)